El Hospital de Tavera, también conocido como Hospital de San Juan Bautista, Hospital de afuera o simplemente como Hospital Tavera, es un importante edificio de estilo renacentista que se encuentra en la ciudad española de Toledo. Fue construido entre 1541 y 1603 por orden del cardenal Tavera. Este hospital está dedicado a San Juan Bautista y también sirvió como panteón para su mecenas, el cardenal Tavera. Inicialmente empezó a construirse bajo la supervisión de Alonso de Covarrubias, siendo sucedido por otros arquitectos y terminando la obra Bartolomé Bustamante.
La lejanía con el casco viejo de la ciudad hizo que se le apodara «el hospital de afuera», puesto que dentro de las murallas ya existía el Hospital de Santa Cruz.
Uno
de los lugares más impresionantes de Toledo lo encontramos justo debajo
de la iglesia del hospital de Tavera, donde al final de una tenebrosa
escalera llegamos hasta una gran cripta, lugar de enterramiento de los
miembros de la Casa de Medinaceli. Situandoté en el centro de la cripta
en soledad y completo silencio, vivirás una experiencia realmente mágica
e inolvidable, pues podrás comprobar no solo que puedes oír los latidos
de tu corazón sino incluso la voz de tus pensamientos.
Como muchos viejos edificios toledanos, el lugar tiene su propio
fantasma, que de vez en cuando se dedica a asustar a las empleadas de la
limpieza. Se dice que es el mismo Alonso Berruguete, que falleció en
una habitación del Hospital dejando sin terminar el sepulcro del
Cardenal. ¿Será que vuelve del más allá a contemplar su última obra?
Pues en esta cripta tan atrayente para estos ilustres personajes, es
donde hoy en día algunos testigos afirman haber vivido experiencias un
tanto extrañas. Los propios guardeses del monumento no se atreven a
transitar por esos lugares del edificio, al haberse visto en más de una
ocasión una misteriosa figura que afirman tratarse de Alonso Berruguete.
Esta atribución tiene la única causa en la supuesta forma de vestir de
esta “aparición”, y al relacionar la muerte del artista en aquel lugar
antes de finalizar del todo el sepulcro del cardenal, encontrándose
también allí enterrado.
La iglesia es un templo blanco, luminoso y
proporcionado; en ella es bien conocida la destacada obra de Alonso de
Berruguete: el sepulcro labrado en mármol del cardenal. La pieza se
sitúa en el centro del crucero como no podría esperarse de otra manera. A
los lados, sendos retablos proyectados por el Greco. Ante tanta
exaltación de las formas y del color, cuesta imaginar lo que se
encuentra bajo nuestros pies.
Descendemos por una escalera de piedra,
dispuesta lateralmente a la nave de la iglesia; tras hacer varios
recodos, finalmente encontramos un vaciado matérico que es pura
geometría: una semiesfera, atravesada por dos semicilindros. La cripta
centraliza el espacio mediante esta gran bóveda, ligeramente desplazada
respecto al eje del crucero. Las dos bóvedas de cañón se cruzan en el
eje central, remarcando la perfección de su trazado.
- La
visita se realiza en grupos acompañados y tiene una
duración aproximada de una hora de acuerdo con el siguiente
horario:
"[...] no es un edificio normal, tiene una cúpula octogonal y en
el centro de la misma hay un vórtice de 24500 UB [...]."
"Volvamos a la planta superior, una cúpula formando un octógono y en el centro del
mismo el vórtice, el sepulcro y en lo alto, sobre el chapitel, una esfera
metálica coronada por una cruz, ¿contendrá esta esfera, emulando a las de El
Escorial, las reliquias de algún santo? cabe la posibilidad, que mejor lugar
para situar una reliquia que sobre un vórtice, no sería la primera vez, además en lo más alto, elemento
protector del templo, ignoro si estoy en lo cierto en esto último, lo del
vórtice lo aseguro sin duda alguna."
"Hay más, tras el hospital había un convento,
hoy convertido en hotel, concretamente el Hotel María Cristina, aún su fachada conserva el ábside románico de su
iglesia, en su interior el restaurante El Ábside conserva una alteración telúrica muy escasa, un Ángulo Sacro, tres
vórtices de 13500 UB formando un ángulo [...]."